En ‘Cuidemos El Albir’ entrevistamos a Elena Gómez, profesora de yoga de ‘Yogisonthebeach’, una experiencia que cada día comparten más personas frente al mar del Albir.
Hola Elena, ¿Cuándo te iniciaste en el yoga?
Hola Justo, muchas gracias por esta entrevista. Mi primer contacto con el yoga fue hace unos 15 años en Valencia, mientras estudiaba en la universidad. Debajo de mi casa había uno de los pocos centros de yoga que existían por aquella época. Entones el Yoga no era “mainstream”, no era una tendencia como ahora. Si te soy sincera, mi primer contacto con el yoga no fue de flechazo, más bien todo lo contrario. Yo había hecho danza muchos años, así que cuando la profe de yoga nos hacía mantenernos inmóviles en las posturas, mi mente comenzaba a aburrirse, divagar, enfadarse, criticar el yoga, etc… En resumen, el yoga me confrontaba tanto conmigo, con mi ego, que al principio lo rechacé. Supongo que no era mi momento.
¿Y cuándo comenzó a serlo?
El yoga siempre volvía a aparecer en mi vida, me cambiaba de ciudad y acababa apuntada en un centro. He vivido en varios países y ciudades y en todas he practicado distintos tipos de yoga. Había algo que me atraía, pero seguía rechazando lo esencial de la practica; parar, respirar, observar. ¡Y para qué hablar de la meditación! Durante muchos años fui incapaz de sentarme a meditar. Pero poco a poco, el yoga fue creando en mi un poso de quietud y paz. Salía de las clases muy distinta a como había entrado y eso, me enganchó.
¿Qué es para ti el Yoga?
En este momento de mi vida el Yoga para mi es una herramienta de autoconocimiento. En occidente hemos reducido el yoga a la parte más física, la de las asanas, las posturas. Eso está muy bien, pero cuando profundizas un poquito más en la práctica y la filosofía, entiendes que el yoga es una manera de vivir, de conocerte. La parte física es solo una pequeña vía que te ayuda a acercarte a lo que para mi es el verdadero objetivo del yoga: conocerte, hacer consciente lo inconsciente. Mirar tus “luces y tus sombras”. Comienzas a conectar más con tu parte mental, emocional, física y espiritual. Para mi el yoga es la unión, la comprensión y la aceptación de todo ello.
¿Por qué decidiste formarte como profesora de Yoga?
Hace un año y medio decidí dejar mi profesión y mi vida en Madrid. Trabajaba como periodista en una televisión. Durante los últimos diez años había llevado una vida muy estresante, en la que me había desconectado completamente de mi. Vivía en piloto automático. Un día llegué del trabajo y me senté a meditar. Entendí que esa no era la vida que quería. Comenzaba a devorar libros de psicología y crecimiento personal y espiritual, nadaba y practicaba más yoga que nunca. Tuve la oportunidad de irme de vacaciones con mi amiga Almu a Cuba. Era la primera vez en muchos años que tenía vacaciones y desconectaba de verdad. Cuba fue mi retiro espiritual. Conecté tanto con la naturaleza, con otra manera de ver y entender la vida, que volví a Madrid y sentí que una lucecita se había encendido en mi. Comencé a estudiar un master de desarrollo personal, dejé el trabajo y todo se fue dando. Nunca había pensado en formarme como profe, pero un amigo me habló de Violeta Arribas, la que hoy es mi maestra. Violeta daba su último año de formación de profesores, por sus buenas referencias en el ámbito del yoga pensé que era una oportunidad que no podía dejar escapar. Y acerté. Es una maestra pura y excepcional.
¿Cómo llegaste a El Albir?
Bueno, yo soy de Benidorm por lo que he estado muy vinculada con El Albir. Siempre quise vivir ahí, tiene una energía muy especial. Recuerdo que durante la Selectividad, antes de un examen, me fui sola al Albir a mirar frente al mar, a visualizar que ya había aprobado mis exámenes e iría a la Universidad. ¡Y así fue! La playa del Albir es un rincón mágico.
¿Cómo surgió ‘Yogisonthebeach’?
Cuando volví a Benidorm después de muchos años no conocía a nadie que practicara yoga. Un día fui a mi centro de belleza y comencé a hablar con Carol, mi esteticista. Ella también hacía yoga, así que decidimos ir un día juntas a practicar a la playa del Albir. Recuerdo que era enero y hacía mucho frio, pero estábamos tan emocionadas con nuestra sesión de yoga y meditación frente al mar, que volvimos otro día y nos abrimos una cuenta en Instagram para subir nuestras fotos. Al poco tiempo nos contactó un chico, Vicente, ¡quería sumarse al clan yogi! jeje. Y así fue como, en pocos meses, nació y creció Yogisonthebeach. Y lo más importante, nació una amistad entre tres personas que estaban predestinadas a encontrarse en ese momento.
¿Podrías explicar qué ocurre cada domingo en la playa de El Albir en la clase de ‘Yogisonthebeach’?
A las diez de la mañana (nueve en verano) nos reunimos una veintena de personas en la biblioplaya y un profesor o practicante guía la clase de yoga. Ya son varios los profesores que han pasado por aquí, y la idea es que cada vez más personas compartan su práctica. Se produce un momento mágico, por la energía que se mueve al practicar yoga y meditar en este paraíso que es Albir.
¿Hay que tener una edad o unas condiciones físicas determinadas para practicar yoga?
No, solo hay que tener curiosidad, paciencia, un poquito de disciplina y muchas ganas.
¿Qué beneficios físicos y psicológicos conlleva la práctica de yoga?
Los beneficios son innumerables y no es de extrañar que cada vez más profesionales de la salud lo recomienden a sus pacientes. Tanto las posturas, los pranayamas (ejercicios de control de la respiración) como la meditación, son herramientas del yoga que pueden ayudar a aliviar muchos síntomas así como prevenir y curar diversas enfermedades. Eso es porque el yoga trabaja con todos los planos del ser humano, cuerpo, mente y espíritu. Pero como todo en la vida, hay que practicar y ser constante.
¿Cuáles son las normas para poder participar en las sesiones de ‘Yogisonthebeach’?
El espacio de la biblioplaya del Albir es un lugar público y de uso preferente a discapacitados, por lo que si durante la práctica se precisa tener que ceder el espacio a sus usuarios preferentes, debemos hacerlo. El acceso a la práctica es libre, gratuito y con la total responsabilidad por parte de uno mismo. El aforo del espacio es limitado a unas 20 personas aproximadamente, por lo que se recomienda puntualidad para evitar molestias en el transcurso de la práctica. En definitiva, prima el sentido común: respeto y concordia entre todos.
Aparte de Yogisonthebeach, ¿dónde podemos practicar yoga contigo?
Estoy organizando eventos puntuales. Próximamente celebraremos el primer Yoga & Brunch Altea, un taller intensivo de yoga y almuerzo que haré en el hotel Cap Negret con Maríayogafizz, otra de las profes de Yogisonthebeach. Además, podéis encontrarme en mi canal de Instagram: ElenaGomeztv, en el que comparto meditaciones, conocimientos sobre el yoga, entrevistas inspiradoras y muchas otras herramientas de crecimiento personal.
¿Crees que el mundo actual sería mejor si más personas practicaran yoga?
Como decía Gandhi: “Sé el cambio que quieres ver en el mundo”. El mundo sería mejor si cada vez más personas nos parásemos a conocernos y a amarnos un poquito más. El yoga es una vía, pero hay muchas más.
Gracias Elena
Gracias a ti.
Namasté.
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